El otro día os hablamos de la movilidad laboral como una de las opciones frente a las crecientes cifras de paro. Cuando pensamos en movilidad profesional lo primero que nos viene a la cabeza es un cambio de ciudad pero, ¿por qué no un cambio de país? Seamos sinceros. El mercado laboral español será complicado durante al menos un par de años así que, ¿por qué no emigrar a aquellos países con una alta demanda de mano de obra?
A la hora de buscar un trabajo en el extranjero, lo primero que debemos hacer es acotar mínimamente la búsqueda a unos pocos países. O incluso a un único país. ¿Cómo elegir el país? Esto es algo complicado ya que aquí influyen preferencias personales, idiomas que conozcamos, etc. Pero mi consejo sería que, antes de decidiros por un país, analicéis varias opciones. Los criterios a utilizar pueden ser los siguientes.
- Conocimientos del idioma o facilidad para aprenderlo. No es lo mismo viajar a China sin tener ni idea del idioma que hacerlo a Italia.
- Estudiar el mercado de trabajo para conocer el tipo de profesional más demandado.
- Fijarnos en la tasa de paro, tanto actual como prevista a medio plazo
- Valorar las previsiones económicas del país.
- Facilidad para conseguir el visado de trabajo y el resto de papeles para una estancia legal
Si no sabéis muy bien por dónde empezar, podéis hacerlo echando un vistazo a la web de la red Eures, la red europea de servicios públicos de empleo. Puede ser un primer punto para encaminar nuestros pasos en la dirección correcta. De todas formas, sea cual sea la forma que utilicéis para buscar trabajo, lo mejor suele ser buscar el empleo antes de ir al propio país para viajar con un contrato en la mano, así se facilitan los papeleos. Esto es especialmente importante si te decantas por países no europeos. Por ejemplo, en Brasil está prohíbido viajar a su territorio a buscar trabajo y la única opción legal es ir con el contrato antes de viajar. En Europa es algo más sencillo, así que no debéis descartar la opción de buscar el trabajo in situ como última opción, especialmente en aquellas profesiones manuales cualificadas como cocinero, soldadores, albañiles…
Otra forma de buscar trabajo es a través de las embajadas de cada país en España. Por ejemplo, Alemania, Austria, Dinamarca o Canáda tienen en marcha una serie de programas para atraer extranjeros que se canalizan a través de sus embajadas. Y no olvidéis que la mayoría de portales de búsqueda de empleo y empresas de selección cuentan con una sección internacional.
Según datos de la OCDE, el Eurostat y la OIT, los países con menor tasa de paro en Europa son Noruega (3%), Austria (4,1%), Holanda (5,1%) y Alemania (5,6%). La mayor demanda en estos países se centra en ingenieros, profesiones sanitarias e informáticos. Si queremos hacer las Américas, los países con el paro más bajo son México (5%), Brasil (6,2%), Chile (6,4%) y Argentina (6,7%). Como en el caso anterior, los ingenieros se encuentran a la cabeza de la demanda, seguidos en este caso de economistas, financieros y consultores. Por último, si miramos hacia Oriente, Singapur (1,9%), India (3,6%), China (4,1%) y Australia (4,9%) son los destinos que debemos peinar en primer lugar. Una vez más, ingenieros e informáticos están a la cabeza, seguidos de perfiles tecnológicos y, sorprendentemente, gestores de restaurante.
No obstante, como decíamos más arriba, vuestra primera opción debería ser Europa por cuestiones de integración laboral. América Latina pisa fuerte últimamente, mientras que EEUU siempre es una opción. Por último, destinos más exóticos como India o China ofrecen grandes oportunidades, pero también grandes dificultades por cuestiones idiomáticas, culturales y legales.
Historia de Luis Verdejo






